¿El boom económico cambió la estructura socioeconómica del Perú?

¿El boom económico cambió la estructura socioeconómica del Perú?
diciembre 6, 2022 Soledad Sevilla Mendoza

La economía peruana experimentó uno de los ciclos más largos de crecimiento durante los primeros 20 años del siglo XXI, por lo que es oportuno preguntarse si esta situación motivó un cambio en la estructura socioeconómica. El Perú nuestro de cada día. Territorio, distribución del ingreso y desarrollo, de Carlos Amat y León, apunta a encontrar respuestas a dicha interrogante.

Hay un Perú antes y después del boom económico de los primeros 20 años del siglo XXI. Las cifras durante el periodo 2004-2019 así lo reflejan: el PBI real creció en 5,1 %, las reservas internacionales netas aumentaron en 10,6 % y la inflación se mantuvo dentro de su rango meta; es decir, por debajo de 3 %. Es válido preguntarse si la estructura socioeconómica del Perú ha cambiado durante este escenario.

En El Perú nuestro de cada día. Territorio, distribución del ingreso y desarrollo, -segunda parte de El Perú nuestro de cada día. Nueve ensayos para discutir y decidir, publicado por primera vez en 2006-, Carlos Amat y León recorre y examina, en nueve capítulos, nuestro territorio, modelos culturales y dinámicas demográficas con el fin de obtener respuestas. El investigador utilizó la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) del período mencionado para analizar esta realidad. Para ello, apunta Amat y León en la introducción, «aprovechamos la crisis de comprensión de la realidad económica y social peruana y la confusión de “teorías” que no pueden explicar la situación actual y, peor aun, no contribuyen a formular una estrategia de desarrollo humano en el país».

La importancia del territorio

Para que un sistema informático funcione correctamente es fundamental el trabajo que cumplen su hardware y software. Lo mismo sucede con la economía del país, según la publicación. El autor denomina al territorio como hardware del sistema económico peruano y a la organización social como software.

Según explica la introducción, «se insiste en la importancia de las “montañas tropicales” de la geografía como el hardware del sistema económico peruano y su compenetración en la psiquis y emocionalidad de sus habitantes como parte de su calidad de vida».

Amat y León utiliza la visión de dos especies para describir el territorio peruano y determina que el cóndor nos muestra cómo las montañas iluminan y elevan el espíritu de lo humano, mientras que la perdiz nos enseña cómo una sociedad humaniza y cuida con cariño su territorio.

“Los hogares son el motor del sistema económico”

Una definición del PBI nos diría que es la suma de consumo, inversión, gasto público y exportaciones, menos importaciones. En cambio, en el libro, el autor cuestiona esta validez teórica y propone que los hogares son el motor del sistema—66% del PBI—porque son los principales actores en la actividad económica: explican el consumo interno, constituyen la fuerza laboral para operar las cadenas productivas y las empresas familiares predominan en el sistema productivo. Pero, a su vez, enfatiza, requieren la provisión de bienes y servicios públicos que ofrecen las empresas medianas y grandes y el Estado.

Para un análisis más exhaustivo de los hogares peruanos, el libro analiza cómo se han desarrollado por área de residencia y ocupación del jefe del hogar. En una de las conclusiones refiere que el 48 % de los hogares tiene un ingreso superior al promedio nacional, el cual se concentra en Lima Metropolitana y en las grandes ciudades.

¿Cómo se vieron afectados los hogares por el crecimiento económico de los últimos 20 años? ¿El boom cambió la estructura social del país? Según el autor, del 2004 al 2019, la mitad del número de hogares tiene la misma participación en los ingresos; es decir, si bien todos los grupos sociales han mejorado sus entradas de dinero en todos los lugares de residencia, las desigualdades se han mantenido.

Por lo tanto, detalla el libro, no es suficiente que el grupo empresarial moderno crezca vigorosamente para que, por efecto de cascada, también impulse a los hogares de la base de la pirámide. “El impulso de la exportación, si bien es necesario e imprescindible, no es suficiente para lograr un crecimiento equitativo”, explica Amat y León.

 El Perú nuestro de cada día. Territorio, distribución del ingreso y desarrollo examina los hogares y como en estos 15 años de análisis han ocurrido cambios en ellos: sociodemográfico, ingresos, gastos, tipo de vivienda, equipamiento y acceso a servicios públicos. También se muestra la evolución de los componentes del hogar de acuerdo con la edad del jefe del hogar.

Finalmente, la publicación postula una manera de organizar la economía, la sociedad y el Estado sobre la base valores comunitarios y de una manera integrada. Además, propone 6 grandes decisiones que se deben tomar en cuenta. Algunas son de carácter económico: potenciar la oferta de los sistemas productivos estratégicos y el sector externo, así como impulsar una vigorosa demanda interna. Igualmente, planteó acciones de carácter social, como organizar la fuerza laboral para construir su bienestar, crear corporaciones de desarrollo regional y establecer nueva institucionalidad para el buen gobierno de la inversión pública y privada.

Las medidas ayudarán, en parte, a enfrentar las problemáticas que nos aquejan: bajos niveles de ingreso, desigualdad social e informalidad de la fuerza laboral. Ahora bien, para superarlas, precisa el autor, es necesario cambiar el set de valores que inspiran y motivan nuestros conocimientos, sentimientos y conductas. Solo de esta manera, las nuevas políticas e instituciones organizarán la economía según los principios y valores rectores del sistema comunitario.

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